jueves, 26 de marzo de 2009

Habilidades sociales y actividades extracurriculares en secundaria dan resultado más tarde en la vida

Bien. En esta ocasión traduzco el presente artículo sobre educación desde Eurekalert. Me ha tomado algo de tiempo traducirlo, pero ha valido la pena. respecto a hard/soft skills, difícil de traducir al español, hard skills son habilidades aprendidas mediante un trabajo (leer, escribir una carta), mientras que las soft skills hacen referencia a liderazgo, creatividad, habilidad de enseñar y aprender (cf. aquí). ¡A leer!
Traducido de Social skills, extracurricular activities in high school pay off later in life.
- - - - -
Lleras CHAMPAIGN, Illinois — resulta que ser votado "con mayor probabilidad para tener éxito" en la escuela secundaria realmente podría ser un buen predictor de éxito financiero y educativo de alguien más tarde en la vida.

Según una profesora de la Universidad de Illinois que estudia la sociología de educación, los estudiantes de segundo año de escuela secundaria quienes fueron evaluados por sus profesores como los que tienen buenas habilidades sociales y hábitos de trabajo, y quienes participaron en actividades extracurriculares en la escuela secundaria, hicieron más dinero y completaron niveles más altos de educación 10 años más tarde que sus compañeros de clase que tenían similares notas de prueba estandarizadas, pero eran  socialmente menos hábiles y participaron en menos actividades extracurriculares.
Christy Lleras, profesora de desarrollo humano y comunitario, dice que "habilidades interpersonales" (soft skills) como sociabilidad, puntualidad, rectitud y una capacidad de congeniar con otros, junto con la participación en actividades extracurriculares, son mejores predictores de ganancias y logro educativo más alto posteriormente en la vida que tener buenos grados y altas notas de prueba estandarizadas.
"Esto no es decir que el logro académico en la escuela secundaria no importa – sí importa," dijo Lleras. "Pero si sólo miramos las notas de prueba estandarizadas, sólo consideramos parte de la ecuación para el éxito ya como adulto en un mercado global. El logro académico es parte de la historia, pero no es la historia entera. Tienes que tener las habilidades sociales y hábitos de trabajo para respaldar aquellos logros."
Con el cambio generacional de una economía basada en la fabricación a una economía basada en el servicio y en la información, los empleadores valoran a los trabajadores que pueden no sólo jactarse sobre sus notas de  GPAs (N. del T.: Grade Point Average, promedio de puntos) y  SAT (N. del T.: Scholastic Aptitude Test, prueba de aptitud académica, para poder acceder a estudios universitarios en EE.UU.), sino que también son capaces de congeniar con el público y compañeros de trabajo, dijo Lleras.
"Pienso que hemos sabido esto intuitivamente durante mucho tiempo que los empleadores buscan algo más allá de habilidades cognoscitivas", dijo Lleras. "El liderazgo ahora no es una cosa individual, es cómo congenias en un equipo y cómo organizas a la gente."
Pero gracias a las estrictas medidas de responsabilidad de la ley No Child Left Behind (N. del T.: Ningún niño dejado atrás, ley promulgada pro el congreso estadounidense en 2002 que establece nuevos estándares para estudiantes, profesores y escuelas, como exámenes más frecuentes), las escuelas se empeñan en cortar cada vez más los programas y actividades extracurriculares que fomentan habilidades interpersonales a fin de centrarse casi exclusivamente en obtener el adecuado progreso anual en pruebas estandarizadas ordenadas por el estado, dijo Lleras.
Por consiguiente, las escuelas con bajo logro son puestas en apuros: están a la altura de las circunstancias, o pierden la financiación. De un modo o de otro, es un juego de suma cero  (N. del T.:  es decir, la suma de las ganancias es igual a la suma de las pérdidas) para estudiantes, dijo Lleras.
"Hay esta idea generalizada: que si sólo enseñamos y evaluamos las capacidades básicas, los estudiantes se desempeñarán mucho mejor en la escuela y en la vida," dijo. "Sería estupendo si pudiéramos simplemente chasquear nuestros dedos y mañana cada uno podría leer, escribir y hacer matemáticas en el nivel de grado. Pero una obsesión con exámenes y pensamiento de rutina no fomenta las habilidades interpersonales no cognoscitivas que dan resultado ya como adulto."

La financiación inadecuada para la educación también ha significado que muchas escuelas no sean capaces de reducir los números de alumnos por clase o contratar profesores más calificados, dos factores importantes para "crear el ambiente académico y social que fomentan estas clases de habilidades interpersonales en escuelas", dijo Lleras.
"Además de examinar, lo que las escuelas de alto desempeño realmente deberían hacer bien es proporcionar los tipos de oportunidades a través de  actividades extracurriculares, trabajo de curso riguroso y profesores de alta calidad que ayuden a forjar buenos ciudadanos y buenos trabajadores y fomenta los tipos de hábitos de trabajo, comportamientos y actitudes que sabemos que los empleadores valoran", dijo.

Si los test de alto riesgo son el único remedio para las escuelas con bajo desempeño, dijo Lleras, "entonces podríamos dejar de ayudar a aquellos estudiantes a desarrollar las habilidades interpersonales que necesitan para completar con éxito niveles más altos de educación y asegurar un mejor trabajo en el mercado laboral".
Irónicamente, la versión original de la ley No Child Left Behind (Ningún niño dejado atrás) tenía un componente behaviorístico.
"La ley NCLB tenía realmente esta noción que hay otras cosas en la educación además de exámenes, pero era extremadamente insuficiente y con objetivos referidos a drogas, alcohol, tabaco y actividades de prevención de violencia", dijo
Lleras considera el acceso a escuelas de alto rendimiento no sólo como una cuestión educativa, sino también como una cuestión de justicia social. En el curso de su investigación, descubrió que la participación en programas de bellas artes estaba relacionada con "ganancias considerablemente más altas" para estudiantes afroamericanos e hispanos 10 años después, no obstante aquellos estudiantes a menudo asistían a escuelas con menos oportunidades de participación de bellas artes. La misma medida tuvo poco efecto en el poder adquisitivo de los estudiantes blancos. Si nos preocupamos por aquellas escuelas con bajo rendimiento y su efecto en los estudiantes, es imperativo para las escuelas y los educadores ir más allá de la ley "No Child Left Behind", que es "sólo acerca de exámenes", dijo Lleras.
"La mayoría de nuestros estudiantes no van a la universidad, y nuestros jóvenes adultos hoy están entrando en un personal que es muy diferente de lo que era hace 30 años", dijo Lleras. "Es un mercado muy tenue, volátil, sobre todo para trabajadores con educación secundaria o menos, y nuestras escuelas están fallando a los estudiantes por no proporcionar suficientes oportunidades para desarrollar las habilidades, hábitos y conocimiento que sabemos que los empleadores van a recompensar."
Entonces, ¿qué pueden los padres aprender de su investigación?
"Creo que los incentivos son muy importantes, en particular para los adolescentes", dijo Lleras. "Los adolescentes necesitan que ver que sus esfuerzos en la escuela secundaria importan y que darán resultado finalmente. Esto da a los padres evidencia que ellos pueden usar para hablar a sus hijos acerca de la importancia de trabajar duro, llevarse bien con los demás y participar en actividades extracurriculares".

No hay comentarios. :

Publicar un comentario