viernes, 1 de enero de 2010

Para el año nuevo

Escrito por Bill Vallicella en For the New Year
Uno de los elementos en mi liturgia personal es una lectura del siguiente pasaje cada 1 de enero. Debo haber iniciado la práctica a mediados de los años 70.
Friedrich Nietzsche, La gaya ciencia, libro cuarto, #276:
Para el año nuevo: Vivo aún, pienso aún, así que debo vivir aún, pues he de pensar aún. Sum, ergo cogito; cogito, ergo sum. Hoy se les permite a todos expresar sus deseos, sus más queridos deseos. Pues bien, diré yo también lo que hoy desearía de mí mismo, y qué pensamiento ha sido el primero que ha atravesado mi corazón este año, ¡qué pensamiento debe aportarme la razón, la garantía y la dulzura de toda vida futura! Quiero aprender a considerar cada vez más la necesidad en las cosas como lo bello en sí; así seré uno de los que embellecen la cosas. Amor fati (amor al destino) ¡Que sea éste mi amor en adelante! No le haré la guerra a la fealdad; no acusaré a nadie, no acusaré ni siquiera a los acusadores. ¡Que mi única negación sea apartar la mirada! Y, sobre todo, ¡quiero no ser ya otra cosa y en todo momento que pura afirmación!
A Nietzsche le fue muy difícil dejar de mirar ser su sola negación. Y a mí también.

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