domingo, 21 de noviembre de 2010

Se necesitan expertos en gramática para los comentarios del Papa acerca de los condones

Escrito por Tom Heneghan.
Traducido de

Grammar experts needed for pope comment on condoms


L’Osservatore Romano del 21 de noviembre de 2010 con mención en primera página del libro del Papa — Luce del Mondo en italiano — en la parte inferior. Los extractos de la entrevista en la última página¿Prostitutos? ¿Realmente dijo el Papa Benedicto que sólo los prostitutos pueden usar condones para evitar transmitir el VIH? ¿Por qué limitó él esta flexibilidad insospechada sólo para hombres?
Bien, no está realmente claro del nuevo libro Luz del Mundo, donde aparece esta declaración, en que él sólo habla de prostitutos. De hecho, el propio diario del Vaticano, L’Osservatore Romano, a concedido esta dispensación condicional a las prostitutas. Y su portavoz Fr. Federico Lombardi ha hecho una declaración que supuestamente clarificó los comentarios del Papa, pero bordeó alrededor de la cuestión del género por completo.
(Imagen: L’Osservatore Romano del 21 de noviembre de 2010 con mención en primera página del libro del Papa — Luce del Mondo en italiano — en la parte inferior. Los extractos de la entrevista en la última página)
El problema es que el Papa dio la entrevista en su alemán nativo, que no está 100 claro en esta cuestión. La frase clave sobre el uso de condón se lee en la traducción inglesa: “Puede haber casos individuales justificados, por ejemplo cuando un prostituto utiliza un condón, y esto puede ser el primer paso hacia una moralización.”


Bookcover-alemánEn Alemán, Benedicto dice “ein Prostituierter”, que significa prostituto. Este podría referirse literalmente a un hombre. Pero él también podría estar usando el género masculino gramatical, el valor por defecto cuando se habla acerca de cualquier individuo humano en general. Una frase como “Cada ciudadano tiene el derecho …” sería expresado en el género masculino gramatical — “Jeder Bürger hat das Recht …” — pero esto no descalificaría a la mitad la población. Benedicto podría haberse hecho más claro diciendo "prostituto" — “ein männlicher Prostituierter” — pero no lo hizo.
(Imagen: Portada   del libro del papa en alemán,  con  el título    Licht der Welt   con su propia letra / Herder )
El inglés puede tener forma con decir simplemente “a prostitute” porque no señalamos los géneros con terminaciones específicas. El alemán obliga al hablante a indicar un género gramatical, a menudo sin tener en cuenta el sexo o asexualidad del objeto implicado. Así, mesas, trenes, sueños y platos son gramaticalmente masculinos en alemán sin cualquier indicio de características sexuales secundarias. Por el contrario, un alemán podría llamar a una sensual actriz de 16 años “das Mädchen” — género neutro para “la muchacha” — y referirse a ella como "ello" con exactitud gramatical perfecta.
El traductor inglés evitó esto añadiendo el adjetivo "mal

e" (N. del T.: “masculino”). El traductor francés fue capaz de seguir el ejemplo alemán y escribir “un prostitué” (N. del T.: “un prostituto”) en el género masculino más bien que “une prostituée” (N. del T.: “una prostituta”). Pero la gramática italiana por lo visto no permite un cambio tan fácil, de modo que el diario Vaticano se refirió a “una prostituta” en el género femenino.
Bookcover-inglésLa diferencia no es sólo gramatical. Si el Papa Benedicto quiere decir sólo prostitutos, él está hablando sobre el sexo gay, que no puede conducir a la procreación. La Iglesia rechaza métodos artificiales que bloquean la procreación, como condones y píldoras anticonceptivas. Ya que esto no se aplica entre dos hombres, un condón podría ser aceptado aún cuando la Iglesia piense que el sexo homosexual es incorrecto de todos modos.
(Imagen:  Portada  del libro del papa  en inglés / Ignatius Press)
Pero si él quiere decir prostitutos o prostitutas, entonces está permitiendo el uso del condón para un acto sexual que podría posiblemente conducir al embarazo, es decir cuando un hombre visita a una prostituta. De allí, hay sólo un paso corto para aceptarlo en un matrimonio donde el hombre es VIH positivo. Y luego se planteará la cuestión, ¿por qué no permitir condones para heterosexuales que no están infectados?
Ya que él excluye el control artificial de la natalidad en otro capítulo, un buen gramático tendría que concluir del contexto que Benedicto en efecto se refiere realmente aquí al género masculino en sentido sexual. Estoy curioso para ver cómo el Vaticano explicará que su propio periódico haya usado el femenino. ¿Tal vez un ensayo largo sobre gramática italiana?

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